II. Geología

Para entender la geología regional que afecta al Macizo Calizo de Udías hay que comprender su proceso formativo desde la génesis de las rocas encajantes, a los episodios tectónicos a gran escala que configuraron las estructuras geológicas que conforman el actual paisaje, junto a la fracturación y tectónica asociadas a dichas estructuras. También es importante tener una idea de los procesos de Karstificación de los periodos de Glaciación Deglaciación y cambios en el clima de la era Cuaternaria. El conjunto de todos estos procesos geológicos tienen una relación directa en cuanto a la geomorfología de la zona. Gracias a la existencia de materiales carbonatados del Cretácico inferior, la existencia de una serie de fallas y fracturas, así como los intensos procesos climáticos del Cuaternario, se creó el escenario perfecto para que desencadenase una intensa Karstificación, llegando a nuestros días, observable tanto en el paisaje exterior (exokarst) así como en el interior en forma de cavidades, (endokarst). Los principales actores que han conferido la morfología actual de la zona pueden resumirse en dos, Geología y Clima.

Estos factores se pueden resumir en:

  • Geológicos. Estratigrafía, tectónica y estructuras de plegamiento.
  • Climatológicos.  Precipitación y   temperatura, procesos hidrológicos intensos

1. Plano geológico
Las formaciones geológicas propiamente dichas, las cuales constituyen el substrato y dan el esqueleto de los relieves y en los que se ha establecido la red subterránea, son de edad Cretácica. Por encima de ella existe una cobertera de formaciones superficiales, irregular, en contacto discordante cuyo espesor es del orden de algunos metros. Dicha cobertura oculta a menudo el substrato y contribuye a dar su aspecto a las formas del relieve. Su edad es reciente: Cuaternario y quizás Plioceno. Centrado el análisis únicamente en los materiales carbonatados del Cretácico Inferior, podemos dividirlos en dos unidades principales correspondientes al Aptiense y Albiense.

2. Estratigrafía
Los materiales más antiguos en los que se encaja algún tipo de Karstificación son los correspondientes con el Beduliense Superior, en concreto el material “6” (Calizas con Requénidos). Estas Calizas afloran en el área de Duña-Bustablao, La Virgen y Toporias, así como en otras zonas del macizo. Es el primer estrato intensamente Karstificado, en el encontramos la Cueva de la Virgen y cavidades menores del área de Toporias y Duña. El pozo de acceso a Torca Urbío se encuentra en el contacto de esta caliza con el estrato superior “7” correspondiente con Lutitas y Limolitas grises. Este material impermeable hace de barrera con el estrato superior “8” formado por Calizas grises. 

3. Columnas estatrigráficas

Por encima de estas calizas encontramos el material más importante y que conforma prácticamente todo el karst. Se trata del material “9” de Calizas con Rudistas y corales, donde también encontramos la mineralización de sulfuros de Zn-Pb asociados a las zonas dolomíticas del Fm Reocín. Este estrato, totalmente dolomitizado en la zona de Udías y de calizas grises en la zona del Monte Barbecha, cuenta con la mayor potencia de todo el conjunto estatrigráfico, y a su vez en el que se desarrollan los principales sistemas de cavidades del macizo. Como nota interesante, estas calizas del *Fm Reocín* afloran también en otras zonas de Cantabria como La Florida (Cueva del Soplao), zona de los Collados del Asón-Porracolina, Mortillano,  Peña La Valle, Alto del Tejuelo, principales Karst del  Miera etc. Cavidades como Coventosa-Cuvera, Sistema del Mortillano y  Sistema del Ato del Tejuelo se ha desarrollado en este material.

Tanto en la cubre del monte Barbecha, como en la parte alta del Prado Salcedo en Udías, existe todavía el estrato más joven que los anteriores, formado por Limolitas y Lutitas. Este material ha desaparecido en prácticamente todo el entorno del Karst, quedando en ciertas zonas de manera residual.

4. Corte geológico


Como unidades estructurales de plegamiento y fracturación destacan de norte a sur las siguientes:

  • Anticlinal de Caborredondo
  • Sinclinal de Santillana

El anticlinal de Caborrendondo comienza en los alrededores de Suances y continúa hacia el Oeste por Novales y Udías. Tiene una dirección ENE-OSO y es ligeramente norvergente. En el núcleo del citado accidente afloran de forma diapírica el Keuper mediante fallas inversas, lo que provoca que esta estructura se encuentre fuertemente tectonizada, invirtiéndose localmente la serie estatrigráfica del Aptiense. Esta estructura está prácticamente erosionada desde la zona de Udías hacia el NE, en forma de una amplio combe, aflorando en superficie el estrato de calizas dolomitizadas Fm Reocín.


El Sinclinal de Santillana es una estructura de orientación general NE-SO (ENE-OSO y NE-SO) Es un amplio sinclinal, que progresivamente y hacia el Sur, toma orientaciones NE-SO, teniendo fuerte inmersión norte en su terminación más meridional.


Estas estructuras de plegamiento llevan asociadas una intensa red de fallas, que en el caso concreto del macizo desencadenan la karstificación. Queda demostrado estudiando más a fondo la tectónica asociada a las cavidades. Ejemplo de ello sería la Falla de Toporias, así como las fracturas paralelas asociadas, observadas en la zona de Cobijón (Udías) las cuales son las causantes de a morfología y orientación principalmente longitudinal de todas las galerías de la Cueva de Udías. Tenemos el mismo ejemplo en la Cueva del Linar, así como en la tercera en importancia, Torca Urbío. Esta última cavidad está enclavada en una zona en la que convergen dos fallas principales con otras fracturas de menor entidad, lo que confieren a la cavidad una morfología caótica en lo que se refiere a la orientación de sus galerías fósiles.

Las influencias de las estructuras tectónicas sobre la evolución del modelado kárstico son fáciles de observar a lo largo de todo el macizo calizo. La karstificación principalmente se desarrolla a través de las principales fallas del complejo. En el exterior las dolinas se alinean según la red de diaclasas o fallas existentes. Generalmente la red de dolinas y depresiones son coincidente con las estructuras de fracturación y estas están asociadas con las principales redes subterráneas.

A nivel geomorfológico se pueden observar casi todos los procesos kásrticos dados en un exokarst. En las zonas con mayor elevación existen lapiaces importantes, no tan desarrollados como en otras zonas de Cantabria (Bucebrón, Alto Tejuelo…) pero con cierta importancia. También se encuentran a lo largo de todo el macizo infinidad de dolinas de disolución, colapsto etc. Este tipo de depresiones son las más comunes. También podemos encontrar varias uvalas, normalmente concatenadas en varios puntos del Karst, principalmente siguiendo alguna línea de fractura importante.

Los accidentes Kásrticos más importantes son los que encontrados en la depresión cerrada de Udías. Se puede denominar como un Polje de nivel base. También tenemos otro ejemplo de depresión cerrada tipo Polje en el Hoyo Pilurgo, las depresiones junto a los pueblos de pueblos de Duña y Bustablao, aunque de menor entidad que el comentado en primero termino. Por ambas depresiones discurren varias corrientes fluviales, siendo la más importante el Río Suvia en Udías. Otras depresiones importantes son el Hoyo Vallosero y la Hoya Valsanero, con desniveles importantes desde las cotas altas hasta el fondo de las depresiones. Podemos denominar ambas depresiones como dos grandes Uvalas.

A nivel endokárstico encontramos una serie de cavidades que varían tanto en desarrollo como en importancia. Queda demostrado por los estudios e interpretaciones que hemos realizado después de las exploraciones y descubrimientos que la formación del karst viene dada por la disolución siguiendo las fracturas y por la estabilización de los niveles freáticos en varios momentos de su formación. Se crea así hasta cuatro niveles horizontales de galerías claramente marcados, con una diferencia de cota de unos 80 metros, entre el nivel más antiguo y superior y el nivel freático actual. Las fluctuaciones del nivel hidrológico base, generalmente producto de las variaciones climáticas, hizo profundizar las zonas de disolución a niveles inferiores hasta encontrar un nuevo nivel de disolución estable. Estos niveles horizontales están interconectados entre sí por pozos verticales y meandros desfondados.

La morfología de cada nivel nos da una idea de los procesos hidrogeológicos que los formaron. Analizando el nivel freático y hepifreático de la cavidad queda en evidencia que el actual nivel hidrológico está en una fase de estabilidad. Con mucho no llega a tener la importancia del paleo-río que formó las grandes galerías del Cañón (C. Udías), las más grandes formadas por el colapso de varios niveles, creando grandes volúmenes en varias zonas de la cavidad.

En los niveles superiores, principalmente fósiles, encontramos zonas muy concrecionadas. En muchos casos las coladas y concreciones llegan a bloquear las galerías. Estos niveles también albergan cristalizaciones importantes de aragonito y calcita, principalmente generados por el tipo de roca encajante (dolomías) y también por la existencia de metalizaciones junto a las zonas karstificadas. También encontramos cristalizaciones de sulfatos hodratados de yeso y epsomita en la variedad de flores de yeso.

Producto del tipo de roca encajante el color de las galerías principalmente es rojizo o pardo y debido a los residuos de descalcificación en la cavidad existen grandes acumulaciones de arcillas rojas. Otro dato curioso es la existencia de acumulaciones importantes de estromatolitos, principalmente en las galerías fósiles. Este tipo de concreción de manganeso, formado por cianobacterias, aparecen acumulados en el suelo en forma tipo coralina, tapizando las paredes de los techos y paredes en costras de no más de 5 mm de espesor. En otras ocasiones las encontramos en los suelos formando montículos, principalmente provenientes de desconches de las paredes.

Si la roca encajante cambia, o no se encuentran dolomitizadas, la morfología de la cavidad cambia sustancialmente. Ejemplo de ello es la Cueva del Linar o Torca Urbío, totalmente diferentes a la cueva de Udías en cuanto a la morfología, producida por el tipo de roca caja.

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